

Un Sacramento es un signo visible para que durante toda nuestra vida estemos seguros de la presencia y del amor de Dios.
Cuando nos reunimos los católicos para vivir un Sacramento, Dios nos envía a su mensajero, el Espíritu Sant, para darnos su amor y su fuerza.
El Espíritu Santo es el viento y el soplo de Dios. Su presencia en nuestros corazones nos da la fuerza de obrar como El quiere.
Los sacramentos son los grandes gestos con que la Iglesia nos transmite la vida salvadora de Jesús...
